
Algo extraño me ha ocurrido,
no entiendo lo acontecido.
Mi cuerpo se ha adormecido
y ha caído en el vacio.
Me a cegado la rabia
por toda esa maldita labia,
que brota de tus labios,
Sucios y enredados.
Tengo ganas de sangrar...
pero no tengo el valor
¿ A quién podré llamar
... para que me saque del dolor?
Tirada en el piso
miro a mi alrededor
las piezas hechas trizas,
relucientes de ardor.
Me miro en el espejo
y veo mi reflejo
empapado en lágrimas
y de apariencia lánguida.
No merecen ni una lágrima derramada
ni estas estrofas desesperadas.
Solo merecen mi repudio
... ¿Cuándo cesará este diluvio? ...
Un pequeño poema, de mis 16 años.
